Desconectados

Tan solo imagine que al recorrer los espacios radiofónicos, televisivos y en la internet tuviera usted la oportunidad de ver reflejada la diversidad lingüística, étnica y cultural de su país, y escuchar opiniones representativas de comunidades que nunca o casi nunca han tenido oportunidad de expresarlas, aunque resulten tan o más afectadas como usted por…

Diez años y un sabor agridulce

  En esta entrevista publicada por el Observacom y que reproducimos dada la importancia de su contenido, el profesor Guillermo Mastrini hace un balance de lo acontecido en América Latina en los últimos diez años, en términos de políticas de comunicación-

Digo que dicen que curan el cáncer

Por: Sala de Redacción   En febrero de 2015, en los sitios de Facebook de Chimaltenango Hoy –actualmente desaparecido –, y del Metropolitano se trasladó información proveniente de un equipo de investigadores guatemaltecos, quienes afirmaron haber descubierto una cura contra todo tipo de cáncer. Dicha información fue reproducida a principios de abril de este año,…

DERECHO DE RESPUESTA A LA AVEMILGUA

Ante el campo pagado que publicaron el viernes 22 de julio, en nuestra calidad
de ciudadanas y ciudadanos guatemaltecos en pleno disfrute de nuestros
derechos y libertades, hacemos uso de nuestro derecho de respuesta a los
conceptos vertidos en el texto de marras.
Durante más de tres décadas, la población guatemalteca sufrió la agresión del
Estado y las fuerzas de seguridad (civiles y militares), cuya obligación era
protegerla. Lejos de cumplir con dicha responsabilidad, tal y como lo evidencian
testimonios de decenas de miles de víctimas, documentos oficiales de los
gobiernos de Guatemala y otros estados -finalmente accesibles al público-,
informes nacionales e internacionales sobre las graves violaciones a los
derechos humanos que sufrió la población, así como declaraciones en procesos
judiciales por crímenes de lesa humanidad; las autoridades, funcionarios e
integrantes de las fuerzas de seguridad, cometieron actos de genocidio contra
la población indígena, realizaron ejecuciones extrajudiciales, actos de tortura,
violaciones y abusos sexuales, desaparición forzada, exilio y desplazamiento
interno. Actos y crímenes que en su mayoría continúan en la impunidad.
En los últimos meses, procesos judiciales que estuvieron estancados por largos
años en los tribunales, han avanzado, llegando incluso a la detención para su
procesamiento en el marco de la ley, de algunos altos mandos militares del
período en el que el genocidio se aplicó como política de Estado. A diferencia
de la acción del Ejército y sus oficiales (quienes violaron la propia ley vigente y
actuaron con criminal crueldad contra sus víctimas), las familias de estas y
algunas víctimas sobrevivientes, han recurrido al estado de derecho y le han
ofrecido a los criminales el derecho de defensa y el juzgamiento con todas las
garantías que a estas víctimas siempre les fue negado. Esta actitud valiente de
parte de aquellas personas a las cuales el Estado les anuló todos y cada uno
de sus derechos de forma violenta y cruel, dista mucho de la acción cobarde de
quienes en la negación de los hechos pretenden ocultar su responsabilidad por
los actos cometidos.

Para ayudar a la reconstrucción de Guatemala

Guatemala es una sociedad en crisis. Ella se origina en la persistencia de un modelo económico y político que desde hace 150 años persistentemente origina desigualdades y una extensiva pobreza, la que ha facilitado relaciones políticas violentas. Es decir injusticias sociales y dictaduras políticas.

Los alzamientos populares de la década de los ochenta fueron formas exasperadas de protesta contra esa situación. Así deben considerarse. En ese empeño y en la defensa del orden tradicional murieron unos 200 mil guatemaltecos, indígenas en su inmensa mayoría. Venimos saliendo de un profundo trauma como probablemente no ha ocurrido igual en América Latina. No es el caso arrastrar rencores, salvo el derecho a saber la verdad y pedir el castigo que corresponde a los deudos de las víctimas. Para salir adelante, el perdón o el olvido corresponden a ellos. Para ver el futuro, el pasado no puede oscurecerlo. Y la primera condición para caminar juntos es tener confianza en el futuro. Sin desarrollar una confianza mutua, no sólo en nosotros mismos sino entre nosotros nada se podrá lograr.

Los problemas que expresa la crisis son de naturaleza estructural y vienen de lejos. Por lo tanto, las soluciones solo pueden ser estructurales. Es bueno poder distinguir estos temas, para que el detalle, la anécdota o el sentido común no nos confundan. Si son estructurales tienen que ver con el problema de la inequidad que define la totalidad de nuestras vidas: las desigualdades de riqueza, que son desigualdades de poder. La pobreza que por si misma margina y excluye.

Este no es un programa electoral ni un plan de gobierno. Es la síntesis de aspectos mínimos claves que, a nuestro juicio, ningún proyecto para reconstruir Guatemala puede dejar de lado. Se pueden formular de mil maneras, pero su raíz no se puede ocultar. Se plantean aquí el inicio de las soluciones.

El punto de partida es el reconocimiento pleno de que nuestros problemas solo corresponden a los guatemaltecos resolverlos, que resulta difícil que un partido político, aislado, pueda hacerlo, o que se diga que cuatro años es suficiente. No, son soluciones complejas que requieren respaldo ciudadano mayoritario y que deben ser considerados en el mediano plazo. Dos generaciones, veinte años de paz con progreso.

Semblanzas

La entrevista de perfil es un subgénero que requiere de mucha investigación, ya que debe retratar a una persona o personaje tanto en sus aspectos positivos como negativos. Interesan, por tanto, la vida, los logros y el pensamiento de la o el entrevistado, así como las opiniones de otras personas sobre ella o él.

Una buena entrevista de perfil nos deja con la sensación de conocer a alguien a quien quizá nunca se ha visto de cerca, de entender por qué piensa como lo hace o de comprender sus actuaciones más polémicas.
Padres, hermanos, hermanas, maestros, amigos, expertos, colegas o incluso otros periodistas se convierten en las fuentes que nos permiten trasladar la ideas sobre estos personajes.

De esta manera, periodistas alrededor del mundo han retratado a grandes artistas e intelectuales, políticos, delincuentes temerarios o personas comunes y corrientes pero que, en un momento determinado, se convirtieron en ejemplares.

Estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rafael Landívar realizaron durante el semestre que recién concluye entrevistas de perfil que colocamos a continuación, tal y como las hemos recibido desde las aulas universitarias, por considerarlas de interés periodístico. Las y los invitamos a leerlas.

Nuevas preocupaciones en los medios sobre cobertura electoral

Evitar a toda costa los sesgos informativos, buscar alianzas para brindar más y mejor información, consultar como fuente a la ciudadanía y hacer mejor uso de las redes sociales fueron ideas expresadas por cuatro directivos de medios masivos, durante un foro realizado en la Universidad Rafael Landívar.

Periódico digital

El 22 de febrero fue colgada en la Red la primera edición de Plaza Pública, medio digital auspiciado por la Universidad Rafael Landívar. El equipo Plaza Pública mezcla la experiencia de cuatro periodistas con la iniciativa de nueve estudiantes de Ciencias Políticas y Ciencias de la Comunicación de la universidad jesuita guatemalteca.

Periódico gratuito

Con un tiraje de 80 mil ejemplares y de forma gratuita, el 1 de febrero comenzó a ser distribuido en la capital guatemalteca “Publinews”, diario que en otros países lleva el nombre “Metro”. El periódico está a cargo de Luisa Pérez, quien con anterioridad laboró en Prensa Libre.

Prensa, prevención y atención de desastres

El sábado 4 de septiembre pasado, varias personas y sus vehículos fueron soterradas por el derrumbe de un paredón a orillas del kilómetro 171 de la carretera Interamericana, Sololá. De inmediato, por medio de los radiotransmisores que funcionan en las comunidades cercanas, se solicitó ayuda para las tareas de descombramiento. En la tarde de ese mismo día, otro derrumbe sepultó a decenas de personas que colaboraban en las tareas de rescate.

El 6 de septiembre, Nuestro Diario publicó en la página 2 declaraciones de uno de los comunitarios respecto de que Radio Nahualá había hecho un llamado a colaborar en las tareas de descombramiento que cobraron la vida a decenas de personas. Dicha publicación ha conllevado consecuencias indeseadas para los colegas comunicadores.