La comunicación es un derecho humano, no un negocio

El Derecho a la Comunicación contempla la garantía del acceso a la información en condiciones de igualdad así como  la producción colectiva de conocimiento y requiere tanto de la participación democrática como del fortalecimiento de la ciudadanía. Así, partiendo de reconocer la importancia de la información, se ha discutido a nivel mundial acerca de la…

Seguridad: El verdadero reto

Hay una enorme problemática en materia de seguridad de las y los periodistas guatemaltecos, y además muy compleja. Los encuentros regionales con colegas, desarrollados por el Centro Civitas en 2012, nos han permitido verla de manera más amplia y no solo a partir de las denuncias que llegan al Ministerio Público. Son muchos, demasiados, los…

Prensa y cobertura de la protesta social

“Te van a linchar”, “mentirosos” y “sirvientes de los ricos y del Gobierno”, fueron algunas de las frases que tuvieron que escuchar los colegas y que, obviamente, influyeron en su ánimo y en su sensación de seguridad, pues siempre permanecieron vigilados por comunitarios. Mientras, en las redacciones –en la burocracia de los medios– ese tipo de incidentes intimidatorios muchas veces se toman como gajes del oficio.

No es la primera vez que ocurren ese tipo de acciones durante una cobertura. Por lo regular, siempre que hay bloqueos viales, más de algún manifestante trata de emprenderla contra reporteros. Eso es una muestra de que el descontento social, provocado por la ingobernabilidad y la desatención a problemas añejos, incrementa los riegos de los trabajadores y trabajadoras de la prensa, aunque por suerte eso no se ha saldado con víctimas fatales. Esas restricciones a la libertad de prensa y de expresión, tienen consecuencia para los derechos a informar y ser informados: censura y autocensura.

El Derecho a saber y el nuevo PDH

Consecuencia de la poca iniciativa del ombudsman, ha sido insuficiente la divulgación de la norma para que sea apropiada por la ciudadanía. Asimismo, ha faltado firmeza para exhortar a que rindan cuentas cabales las dependencias oficiales (organismos del Estado, municipalidades, entidades autónomas) e instituciones privadas que perciben, invierten o administran recursos públicos.

Por lo tanto, los avances en la cultura de trasparencia han sido movidos por la inercia y no por la acción de la magistratura de conciencia, en particular de Sergio Morales Alvarado, quien estuvo en el cargo durante una década.

Más información y menos propaganda

La nueva administración –que se vincula con la vicepresidenta Roxana BaldettiPaizy no con el ministro del Interior, Mauricio López Bonilla, como manda la ley–ya está salpicada por las sospechas de incurrir en irregularidades, como fraccionar la compra de papel por un total de Q14 millones, la cual investiga la Contraloría General de Cuentas.

Es indudable que en el diario oficial existenpersonas que conocen las técnicas y la naturaleza del periodismo con espacio para el ejercicio de derechos, pero que se han vuelto minoría ante la tozudez de quienes temporalmente dirigen ese medio. Sin embargo, aún es tiempo de enmendar el rumbo de los medios oficiales, pues las audiencias requieren más información y menos propaganda.

Un paso firme para la dignificación del gremio

Durante el encuentro se intercambiaron criterios sobre ética, organización y cohesión gremial, así como entorno a derechos laborales, a la justicia y a la información pública, entre otros temas para los que se conformaron mesas de trabajo (periodistas mujeres, periodistas jóvenes, periodistas indígenas, seguridad, formación y capacitación, asociaciones de prensa/previsión social y ética).

Resaltó la necesidad de llevar a cabo diplomados o cursos de redacción, locución, nuevas tecnologías y derechos humanos, pues —en general— los medios no se preocupan o no cuenta con suficientes recursos para capacitar o actualizar a su personal. Las mujeres participantes coincidieron en que se debe promover la equidad salarial, el discurso incluyente y el respeto de sus derechos laborales, aun no ser despedidas por embarazo.

Tampoco quedó fuera la necesidad de fortalecer a la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG), revisar la Ley del Instituto de Previsión Social del Periodista y promover una instancia de asociaciones prensa, así como el diseño de un código nacional de ética.

Necesaria unidad gremial

Aunque en casi todos los departamentos del país existen asociaciones y cámaras que agrupan periodistas, la relación entre ellas la establece la coyuntura y no los intereses propios del gremio, como la defensa de la libertad de expresión, el libre acceso a la información pública y la lucha por condiciones laborales decorosas. Ejemplo de ello es que cuando algún colega o medio es acosado por caciques locales, políticos, funcionarios o empresarios, muy pocos/as alzan su voz solidaria, como ya ha ocurrido al menos diez ocasiones en lo que va del año.

Asimismo, se ha perdido —si alguna vez hubo— la capacidad de propuesta y de interacción social en asuntos relacionados con el mundo comunicacional, como la necesidad de un marco legal que regule y clasifique a las radios comunitarias o que se contribuya en la definición de políticas y acciones para el uso de los medios oficiales y transformarlos verdaderamente en públicos, por ejemplo.

Rechazo al acoso a periodistas y cierre de medios

Entre la tercera semana de abril y la segunda de mayo ocurrió una serie de acciones contra periodistas y pequeños medios departamentales guatemaltecos, las que no merecieron más que aisladas comentarios o mínimas muestras de repudio. Preocupa, pues quienes se sienten incómodos con la labor de prensa y reporteros–en particular autoridades, políticos y empresarios coludidos con estos– podrían verse animados a replicar ese tipo de hechos en el resto del país, lo cual es inconveniente para el desarrollo democrático.

El 20 de abril, Julio Sicán, director del quincenario Proceso, que circula en Sacatepéquez, denunció haber sido agredido físicamente por el alcalde de La Antigua, Adolfo Vivar Marroquín, reelecto por el oficialista Partido Patriota (PP). El colega Sicán presentó la denuncia en el Ministerio Público (MP), al mismo tiempo que Vivar negaba los hechos. Con el correr de los días el asunto pareció disolverse.

La reproducción del racismo en los medios

Hay ocasiones en que ya sea por el ritmo acelerado del periodismo, por descuido o también por desconocimiento, los medios de comunicación reproducen el racismo. Un caso queda ejemplificado con las fotografías publicadas por Prensa Libre, el 3 de marzo de 2012, en la página 35, sección Gente Joven.

En dichas fotografías, alumnos de la promoción 2012 de un colegio capitalino muestran una camiseta con el texto: “¡Fuck the mayas!”, haciendo eco de un movimiento extranjero que se pronuncia en rebeldía contra las presuntas profecías mayas del fin del mundo, vaticinio por cierto inexistente, ya que las autoridades mayas en Guatemala se refieren mas bien al fin de una era. (b’ak’tun).

Cuando lo personal es político

En países como Guatemala, donde la violencia contra las mujeres es un mal tan cotidiano y aún validado socialmente, muchas y muchos no comprenden por qué debe ser cuestionado un funcionario que ha incurrido en este comportamiento. Lo que importan, dicen estas personas, es cómo desarrolla su función pública. Estos discursos son muestras de atraso y subdesarrollo político. Ya en la década de los sesenta, los movimientos feministas cuestionaban el orden y al hacerlo habrían de dar lugar al surgimiento de nuevos imaginarios sociales.