Imagen tomada de; http://www.aplp.org.bo
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Publicado & archivado en Invitado/a, Opiniones.

Por Rocizela Pérez Gómez Barrientos*

Al iniciar en el camino del ejercicio periodístico nos proponemos decir la verdad e informar con responsabilidad y ética, y hacer escuchar la diversidad de voces del pueblo. Nos ilusionamos y hacemos nuestro el famoso artículo 35 de la Constitución de Guatemala que dice: “Es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna”.

Pero es bueno preguntarnos: ¿Existen las libertades de expresión y de prensa en Guatemala? Otra pregunta válida es si, ¿como periodistas hacemos uso de ese derecho y respetamos el derecho que tienen las y los guatemaltecos?

A mi parecer y desde la experiencia periodística vivida, hacemos poco por defender la libertad de expresión y de prensa, por causa de varios factores. A veces preferimos autocensurarnos, no decir lo que pensamos y/o no sacar a luz pública alguna información por temor a represalias; otro factor es la censura que en los diferentes medios de comunicación se impone para resguardar sus intereses económicos.

¿Por qué como gremio no actuamos y no nos pronunciamos cuando los derechos a las libertades de expresión y de prensa son violentados? A mi parecer hay varias respuestas. Una de ellas es el desinterés del gremio periodístico por organizarnos, ya sea porque somos apáticos a defender nuestros derechos, que también son derechos de todo ciudadano y ciudadana, o porque no nos vemos representados o representadas en las entidades de prensa existentes.

Quienes tenemos la oportunidad de ejercer la profesión como comunicadores fuera de los medios tradicionales, tenemos el privilegio de conocer y escribir historias de vida desde las voces de otras y otros protagonistas, y estamos obligados a procurar espacios de difusión y comunicación al servicio de la mayoria del pueblo que queda fuera de los espacios de los medios tradicionales. Tal es el caso de las radios comunitarias y los medios alternativos, tanto nacionales como internacionales.

Las libertades de expresión y de prensa son derechos que debemos defender, no solo desde el ejercicio periodístico, sino como ciudadanos y ciudadanas, porque son derechos fundamentales de toda mujer y hombre, como los describe el rtículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

El reto y compromiso que debemos asumir, como periodistas y/o comunicadores sociales, es el de abrir brecha desde nuestros espacios para que las voces y pensamientos de nuestros pueblos, de las mujeres, niños y niñas se escuche y traspase fronteras. Solo así podremos tener la solvencia y sentirnos orgullosos y satisfechos de llamarnos periodistas y/o comunicadores y comunicadoras.

*Periodista y comunicadora social

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