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Por: Sala de Redacción

 

En febrero de 2015, en los sitios de Facebook de Chimaltenango Hoy –actualmente desaparecido –, y del Metropolitano se trasladó información proveniente de un equipo de investigadores guatemaltecos, quienes afirmaron haber descubierto una cura contra todo tipo de cáncer. Dicha información fue reproducida a principios de abril de este año, en una de las emisiones nocturnas del telenoticiero T13 Noticias.

 

Meses antes, en agosto de 2014, directivos de la industria farmacéutica Pharmalat informaban, mediante un vídeo colocado en You Tube, que después de siete años de investigación un equipo dirigido por el “científico biomolecular cuántico” cubano Juan Carlos Pérez Velásquez había desarrollado los medicamentos Limtox y Oconex. El primero de estos, se dijo, actúa de manera preventiva contra dicha enfermedad y el segundo, se decía, “cura toda clase de cáncer hasta ahora conocida”, en su primera y segunda etapa, no así en enfermos terminales.

El investigador cubano Juan Carlos Pérez Velásquez habría coordinado el equipo guatemalteco que produjo los medicamentos.

El investigador cubano Juan Carlos Pérez Velásquez habría coordinado el equipo guatemalteco que produjo los medicamentos.

 

En marzo de 2015, Pharmalat colocó otro vídeo en You Tube, mediante el cual explicaba que el desarrollo de los medicamentos constituía un giro revolucionario a la industria médica mundial y había sido posible gracias a la aplicación de la teoría científica Genética XL, de Pérez Velásquez. Los medicamentos, se indicó además, fueron producidos por IBM-Pharma, el departamento de investigación de Pharmalat. Las informaciones en los vídeos de la empresa fueron acompañadas por algunos testimonios de personas que aseguran haber sido curadas de cáncer. En los medios noticiosos no se trasladó testimonio alguno.

 

El asunto parece muy sorprendente, no solo por la noticia de una posible cura para la enfermedad, sino por la forma como fue abordada por los pocos medios locales que la recogieron. El cáncer es considerado una de las mayores causas mundiales de morbilidad y mortalidad en el mundo. Según el National Cancer Institute, en 2012 fueron diagnosticados 14.1 millones de casos y murieron 8.2 millones de personas. Se prevé que para 2024 sean diagnosticadas con la enfermedad 19 millones de personas y que casi el 40% de personas recibirán un diagnóstico de cáncer en algún momento de sus vidas.

 

Además de los costos en términos de vidas y sufrimiento humano, se estima que solo en Estados Unidos los gastos nacionales destinados a la atención contra el cáncer podrían alcanzar los 156 mil millones, para 2020. En países como Guatemala, los tratamientos onerosos pueden provocar fácilmente la quiebra económica de familias. Por estas razones, en cualquier país del mundo la noticia habría acaparado la atención de los medios noticiosos más importantes, no solo en términos de reproducirla, sino que sobre todo de investigarla.

 

¿Lo cura o no?

Cualquier persona que hubiera escuchado o visto las noticias trasladadas se habría hecho las mismas preguntas: ¿Es cierto esto?, ¿estas personas que dicen haber sido curadas realmente padecieron cáncer?, ¿hay investigaciones independientes sobre la efectividad de estos medicamentos?, ¿son avalados estos por el Ministerio de Salud Pública y otras instancias internacionales?, ¿cuáles fueron los procedimientos llevados a cabo para su fabricación?, ¿de qué manera son monitoreados los resultados?, ¿cuál es el historial de Pérez Velásquez y de la empresa Pharmalat?, ¿existe y en qué consiste esta teoría Genética XL?, ¿si la noticia es cierta, cuál será la actuación de las grandes empresas farmacéuticas que obtienen sus beneficios de los costosos tratamientos más conocidos contra en cáncer?

 

Nada de lo publicado por los medios aludidos al inicio de esta noticia responde tales preguntas, lo que al final de cuentas resulta en una irresponsabilidad, independientemente de que la noticia sea verdadera o falsa. Si es verdad, porque los medios podrían llamar la atención al más alto nivel sobre este descubrimiento, beneficioso a nivel mundial, y si es falsa, porque constituiría un acto doloso, una especie de engaño para miles de personas que se aferran a la esperanza de cura.

 

En este sentido, es importante para este tipo de coberturas acudir a especializaciones como la del periodismo científico, que podría constituir una buena metodología a aplicar para que periodistas y medios cumplan profesionalmente con su rol y aporten a las sociedades, mediante una orientación adecuada a la opinión pública y un enriquecimiento del debate científico. En suma, decir que alguien dijo que cura el cáncer no es, para nada, un comportamiento profesional.

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Tomado de clasesdeperiodismo.com

Un Comentario para “Digo que dicen que curan el cáncer”

  1. Gabriel

    Es una noticia con mala fe esperamos que tenga consecuencias legales si es mentira y que el noticiero se comporte mas profesional en sus noticias pero si es verdad que realicen una investigación completa y que deberás informe y ayude correctamente no solo a medias.

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