LeyNacionaldeJuventud

Publicado & archivado en Opinión, Portada.

Por Asamblea Nacional de Jóvenes de Guatemala

Las organizaciones juveniles en Guatemala han logrado avanzar en el proceso de ser interlocutores ante las instituciones del Estado para la solución de la problemática que les afecta, no ha sido fácil que las autoridades puedan dialogar con la juventud organizada debido al estigma y el adultismo que prevalece en la sociedad; por ello, es necesario que dicho proceso continúe su marcha para fortalecerse y que el mismo contribuya a la consolidación de la democracia. Esto significa que hay que mantener los espacios existentes de expresión, participación y presencia sociopolítica que se han logrado hasta el momento y que sirvan de base para la creación de otros. Esta es una tarea que la Asamblea Nacional de Jóvenes de Guatemala –ANJG- ha trazado desde sus inicios en 1998 al crear un espacio de coordinación, diálogo y articulación de grupos y organizaciones juveniles a nivel nacional.

La formación de las y los jóvenes de la ANJG, ha permitido que se genere un nuevo liderazgo y sus organizaciones, desarrollen una lucha reivindicativa que parte de las necesidades que se tiene como organización juvenil y como jóvenes; pero se vinculan a otros esfuerzos que promueven el desarrollo comunitario o a una propuesta política amplia. Por ejemplo, las que se vinculan al movimiento comunitario (comités, Cocodes y Comudes) para trabajar el tema del desarrollo integral, prevención de la violencia, reconocimiento y apoyo a las acciones que desarrollan. También aquellas que trabajan lo específico a juventud y apoyan la lucha por la recuperación de la identidad y sus derechos o el respaldo a las acciones de los movimientos populares como el movimiento campesino o estudiantil.

En el año 2008 las organizaciones juveniles promueven en el Congreso de la República la creación de una iniciativa que señalara los derechos y deberes de la juventud y que este sector poblacional tuviera un instrumento jurídico que reconociera a la juventud como tal. Dicho esfuerzo fue consolidándose hasta contar con la iniciativa de ley 3896 Ley Nacional de Juventud que posteriormente evolucionaría en un documento consensuado, socializado y alimentado con propuestas para su funcionamiento, teniendo como resultado la iniciativa 4826 Ley de la Juventud, actualmente en el Congreso de la República de Guatemala

Las oportunidades para la juventud son escasas y basta con ver programas gubernamentales que históricamente han manipulado datos y presupuestos para aparentar que se está invirtiendo en las y los jóvenes de Guatemala.

En la actualidad el Estado cuenta con una Política Nacional de Juventud que carente de programas para juventud rural y urbana, es el mejor intento de evidenciar voluntad de atención para este sector.

Todo este proceso ha sido sustentado durante 16 años por ANJG quien ha logrado posicionarse en la sociedad como referente en donde la juventud y sus organizaciones han encontrado el espacio para articulación, formación, asesoría y acompañamiento en la búsqueda de las soluciones a su problemática y en conjunto se genere el proceso de incidencia para que el Estado concrete políticas públicas en su beneficio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *