Iduvina Hernández, directora de Seguridad en Democracia -Sedem- y periodista.  Foto tomada de: http://www.perlasofiapresenta.blogspot.com/
Iduvina Hernández, directora de Seguridad en Democracia -Sedem- y periodista. Foto tomada de: http://www.perlasofiapresenta.blogspot.com/

Publicado & archivado en Sin categoría.

Por Herberth J. Pineda

Periodista, promotora y defensora de Derechos Humanos, Iduvina Hernández concibe la libertad de expresión como un derecho universalmente reconocido y, en el caso de Guatemala, constitucionalmente protegido.

Hernández nos brindó un espacio en la sede de la organización que dirige, Seguridad en Democracia (Sedem), para charlar sobre la libertad de expresión, la cual “no corresponde ni compete exclusivamente a la prensa, ni a quienes disfrutamos del privilegio de contar con espacios de opinión”, indica.

Respecto de la libertad de prensa, señala: “Básicamente, significa que la prensa resulta depositaria del ejercicio del derecho de la ciudadanía a estar informada y el derecho entonces, en el caso de la prensa, a informar”, así el Estado se ve obligado a rendir cuentas, agrega. También nos describe de una manera más simple que esta “es posiblemente la parte más sexy o atractiva del ejercicio del periodismo y de la libertad de prensa en tanto tal”, la de fiscalizar e informar a la sociedad.

Para la periodista, el ejercicio de emitir opinión en medios de información y comunicación –a través de columnas y otros espacios de opinión– contiene entonces la posibilidad de expresarse en libertad.

 

En defensa de la Libertad de expresión

Algunas acciones recientes en defensa de este derecho surgen a partir de acciones relacionadas al político Manuel Baldizón, quien desde medios de comunicación propios, vinculados con su estructura político-partidista, lanza campañas en contra de periodistas que identifica como sus posibles adversarios políticos; entre estos, Juan Luis Font y Pedro Trujillo.

Hernández indica que Baldizón realiza otras acciones en este sentido, como obstaculizar el acceso de periodistas a su espacio en Twitter y utilizar la persecución penal contra quienes desde el ejercicio periodístico o desde la opinión le resultan adversos. “Entonces a partir de esta circunstancia se planteó la necesidad de, más allá de las declaraciones en individual, hacer un planteamiento colectivo de defensa de la libertad de expresión”, explica la periodista en relación a la conferencia de prensa realizada el 16 de enero.

 

La prueba de fuego

Luego de la conferencia de prensa del 16 de enero, surgieron críticas en redes sociales. Una de estas era que se defendió a personajes que han irrespetado la libertad de expresión. Hernández mostró comprensión a los señalamientos, pero sustentó su postura al respecto como defensora y promotora de Derechos Humanos.

“Si se tuviese que identificar su adscripción político-ideológica, la de Font resulta un poco más difícil de discernir, aunque está más en un plano de un demócrata profundamente conservador, en tanto que Trujillo es, obviamente, una persona que adscribe a una ideología de ultra-derecha y que en sus páginas de opinión ha emitido comentarios que rayan en racismo, en la misoginia y que prácticamente usa un espacio (…) para estigmatizar el ejercicio de la defensa de los DDHH en Guatemala”. Y prosigue, “si yo defiendo (la libertad de expresión), levanto la cabeza y la cara por plantear el ejercicio de un derecho, esta para mí fue la prueba de fuego, porque Pedro Trujillo me ha agredido”, explica Hérnandez.

“Aquí es donde siento que hay un error, si tuviese que calificarlo desde el punto de vista político, de permitir que los espacios sean copados por otros. Hay silencio de sectores que no simpatizan con la ideología y los planteamientos de don Pedro, pero como unos callan, esos espacios son llenados por otros actores precisamente de la misma línea que Trujillo, concretamente y por ejemplo Giovanni Fratti”, puntualiza la defensora.

 

Coherencia en la defensa de Derechos

Otra acción que surge en el marco de la defensa de la libertad de expresión fue una segunda conferencia de prensa, el 22 de enero. Esta vez para rechazar la agresión de personas cercanas al alcalde municipal de Santa Eulalia, Huehuetenango, en contra de la radio comunitaria Snuq Jolom Konob’.

“Yo confío y estoy convencida, por ejemplo, de que Gustavo Berganza lo planteaba en función de todo mundo y de hecho él estuvo en la conferencia de prensa dada en función de las circunstancias con la Radio Jolom Konob”. Para Hernández, tras ambas conferencias, habría una lectura de fondo que debe evaluarse detenidamente.

“Lo que se lanzó fue un mensaje de debilidad, desde el punto de vista del ejercicio del derecho. Entonces, al político que hoy utiliza sus recursos para perseguir y pretender acallar periodistas le va a bastar con seleccionar a periodistas de clara identificación con un entorno para agredirlos y esperar que solo sean defendidos por un grupito a su alrededor” y que no exista una manifestación ciudadana de demandar el respeto a un derecho universalmente reconocido.

“Creo que nos falta mucho por madurar”, advierte la periodista, pues a su criterio falta comprensión y entendimiento de la coherencia que demanda la defensa de Derechos Humanos y en este caso de la libertad de expresión.

“Cuando por encima de la defensa de un derecho, lo que marca es la visión ideológica, ahí el derecho resulta entonces limitado, ahí el derecho resulta mutilado. Desde el momento que se le pone el tamiz ideológico a la valoración de un derecho, a partir de ese momento ese derecho está siendo mutilado”, concluye Hernández.

Un Comentario para “Libertad de expresión, una perspectiva sobre la defensa y su promoción”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *