Publicado & archivado en Editorial, Periodismo es Pasión.

En lo que va del año, alrededor de 30 periodistas han denunciado públicamente haber sido víctimas del acoso o intimidación de caciques locales, políticos o turbas azuzadas por aquellos. En la mayoría de casos, el Ministerio Público (MP) ha comenzado las investigaciones hasta que ha subido la intensidad en las amenazas —incluso, ha solicitado la captura de algunos sospechosos—. Pero en general, según lo obserrvado en otros casos, que son la mayoría, conforme transcurre el tiempo la acción del MP parece decaer sin que se llegue al final de los procesos.

Los casos de Lucía Escobar —de Radio Ati y columnista de elPeriódico— y Héctor Cordero —corresponsal de Guatevisión en Quiché— reflejan lo anterior. A finales de octubre, Lucía describió las arbitrariedades de un grupo de pobladores que ha asumido la vigilancia nocturna en Panajachel, Sololá. De inmediato, comenzó una campaña para desacreditarla, la cual habrían encabezado el alcalde local, Gerardo Higueros, y Juan Manuel Ralón, de la Comisión de Seguridad. Aunque tuvo la solidaridad de medios y periodistas, Lucía se vio forzada a abandonar su casa y buscar refugio en otra ciudad.

Héctor, mientras tanto, fue vapuleado el domingo 6 de noviembre por un grupo en el que destacaban los hermanos Gerber Jordany y Elfego Artemio Gaitán Pineda, escoltas del diputado Mario Rivero y empleados del Congreso de la República. Como los denunció, tuvo que buscar refugio en la capital.

El MP, por su parte, comenzó las averiguaciones hasta que Héctor y Lucía se entrevistaron con fiscales, días después del acoso y las agresiones, pese a que había denuncias públicas previas. Por ejemplo, meses antes el noticiero Guatevisión divulgó que Cordero era hostigado por políticos locales. Por ahora, dos de los acosadores de Lucía ya guardan prisión preventiva, lo cual tendría que ocurrir con los hermanos Gaitán, para quienes ya se dictó orden de captura.

Es innegable que el MP ha cambiado favorablemente su dinámica desde que está a la cabeza Claudia Paz y Paz. No obstante, el ritmo lento se mantiene en la Fiscalía Especial de Delitos contra Periodistas y Sindicalistas, lo cual contribuye a que los medios y reporteros acosados no acudan a ella, pues consideran que las investigaciones no avanzarán.

Nuestro reconocimientos a colegas como Héctor y Lucía, quienes, pese al acoso, han denunciado las arbitrariedades. Eso sirve, consideramos, para actualizar las palabras del fallecido periodista polaco Ryszard Kapuscinski: “El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse”.

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