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Artículo de opinión

Por Evelyn Blanck y Ligia Flores

Gracias a Miguel Ángel Asturias se dice que Guatemala es el paraíso del realismo mágico, espacio donde se entremezclan planos de realidad y de fantasía, los personajes se convierten en enigmas y donde las y los autores se posicionan fuera de las realidades representadas.

Quizá para Asturias fue tan fácil dominar ese género, porque así son las cosas en Guatemala: lo que es realidad pasa al plano de la fantasía, y lo que es fantasía es mostrado muy convincentemente como realidad. Lo observa uno en cualquier campo que incursione, incluso en la prensa, donde las denuncias de agresiones y corrupción se entremezclan en una danza extraña, interpretada siempre entre sombras y susurros.

Historia añeja

El 21 julio de 2010, la periodista y columnista Dina Fernández, heredera de una importante trayectoria periodística familiar, publica una columna en elPeriódico titulada “También en la prensa” . En esta, ella opina sobre los señalamientos de corrupción que la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) hacía entonces: “En la última presentación de la Cicig, los periodistas salimos a bailar y no precisamente como los héroes de la película. La reacción del gremio ha sido el silencio. Y voy a romperlo porque no me parece correcto seguir callada, como si nada hubiera ocurrido”.

Ella agrega en esa columna: “Lo más grave es que los sobornos o ‘fafas’ se dan en todos los niveles de la jerarquía, incluido el superior. En otras palabras, el dinero en sí no es la única motivación, también lo es el poder, lo cual resulta grave”. En otras sociedades, estas palabras habrían despertado un acalorado debate. Pero en esta, donde la verdad, de cualquier manera, es “huidiza y frágil” –como alguien dijo una vez –, el silencio fue apabullante.

No ha sido la primera vez que alguien de la prensa reconoce la existencia de la prensa corrupta, incluso hubo libros escritos durante el siglo pasado por periodistas como Mario Carpio Nicolle, Marco Antonio Barrios y Hugo Gordillo, donde se aborda el problema. En agosto del año pasado, el mismo Gordillo regresa sobre el tema en un blog: “El parlamentario se nos acercó y, después de entrar a la plática, dijo: “–miren muchá, yo si ya estoy cansado de los periodistas diezpeseros. Ni siquiera he entrado al edificio y ya me están esperando ahí unos dos colegas suyos, pidiéndome diez pesos para ir a quitarse la goma. ¿Qué es eso de echarse el trago antes de ir a trabajar?”.

Lo que sí es cierto es que las denuncias sobre corrupción, que van desde propietarios hasta altos editores de medios y periodistas de calle, no son constantes ni están en las agendas mediáticas. También que casi siempre se producen a modo de infidencias, pero sin pruebas.

El último estira y encoge: De acusador a acusado

El caso notorio y reciente donde un periodista es señalado de intento de extorsión halla sus antecedentes más cercanos en la publicación del suplemento o separata del diario elPeriódicoUn cuento de hadas sin final feliz. La historia de una presidencia en crisis”.

En el documento, firmado por Jose Rubén Zamora y Ana Arana, de la Fundación MEPI se presenta a una fórmula de gobierno triunfante a la toma de posesión de la Presidencia (Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti), pero que a la mitad de su periodo se halla sumida en escándalos graves de corrupción y sin los resultados prometidos durante la campaña electoral. Las denuncias de corrupción que ahí se hacen son especialmente fuertes contra Baldetti.

Es fácil observar que dicho documento muestra un estilo muy característico visto en elPeriódico, que no se corresponde, en términos estrictos, con la redacción de un periodismo investigativo; es decir, sin uso de calificativos y mostrando las pruebas que fundamentan todos los señalamientos.

Consultada Ana Arana por Sala de Redacción sobre cómo se trabajó la investigación en alianza, ella respondió: “MEPI trabajo la investigación sobre la Vicepresidenta Baldetti con El Periódico fue un trabajo de investigación que incluyó documentación y entrevistas en conjunto.  Creo que nuestra forma de armar nuestros proyectos y escribirlos identifica como se hicieron”. Al señalarle que precisamente el estilo de redacción era mas bien parecido a uno de los observados en elPeriódico, ella respondió: “La readaccion (sic) es de un estilo de periodismo de investigación.  no se qué me preguntas. gracias y prefiero no seguir en este debate”. Le aclaramos que no buscábamos debatir, sino informarnos sobre cómo fue elaborado el material periodístico.

Sala de Redacción estableció que Arana estuvo en el país realizando entrevistas para la elaboración del suplemento y que ella sostiene una relación de trabajo colaborativo desde hace algún tiempo con elPeriódico. Lo que también es cierto es que hay una marcada diferencia entre la redacción del suplemento mencionado y otros materiales periodísticos colocados por la Fundación MEPI en su sitio.

La contraofensiva

El 9 de octubre pasado, en el programa de radio Sonora llamado “La Mesa de periodistas”, con el título de “Ética y Comunicación”, el asunto fue abordado desde otra perspectiva. Ahí, el director de la radio, Arnulfo Agustín Guzmán; el conductor de radio y televisión, Luis Pellecer, y el secretario de Comunicación de la Presidencia de la República, Francisco Cuevas, hicieron serios señalamientos contra Zamora.

Durante el minuto 18 del programa Cuevas dijo: “Tengo el caso particular de Jose Rubén Zamora que ha dicho que le hemos quitado Q12 millones de publicidad. A mí lo que me está mandando es un mensaje que me dice: ‘Denme esos 12 millones, y ya no me invento las cosas y no las publico como lo ha estado haciendo’. He documentado muchas cosas: en el gobierno de Alfonso portillo le sacó Q5 millones, fue un montón de dinero que se le dio. Cuando hice una investigación entrevisté al expresidente Portillo y me dijo que esa era la única forma que este señor deje de inventar cosas, pero no las deja, ahí tengo esa grabación”.

Cuevas también refirió el ya antes mencionado caso de la publicación de un suplemento del IGSS en elPeriódico, durante la administración de Luis Alberto Reyes Mayén: “Él cobraba Q42 mil por un inserto. Si se mira la fecha, son cuatro facturas mensuales, para que sean menores a los Q90 mil, que la ley dice. Es un periodista que viola la ley y se convierte en un corrupto, porque fraccionar es un delito. (…) Fraccionaron, hicieron compras directas, marcaron publicidad. El IGSS ya hizo auditoría y presentó demanda legal”.

Además, el secretario de Comunicación Social aseguró que Zamora pretendió cobrarle, mediante un emisario, una cuota mensual o “fafa”: “Llegó una persona a pedirme la tarifa de 30 mil (dólares), porque esa era la tarifa del Gobierno pasado. Fue mi primer decisión, dije que no. Se lo comuniqué al presidente (Otto Pérez Molina) y me hizo la observación de que nos iba a inventar un montón de cosas. Al mes, ya tenía el primer invento”.

Cuevas también lanzó otro tipo se señalamientos contra Zamora: “Inventa todos los domingos en su publicación donde consigna hechos irreales, es un mundo donde él vive, por las condiciones que le provocan los productos que él consume. Lo reto a que hagamos un debate, pero antes del debate que nos hagamos un examen antidoping, para ver en qué condiciones estamos. (…) Ahora él tiene un financista político y le hace el juego a él, que es su dueño, es uno de los precandidatos, el dueño de él porque es su patrón, quien tienen la mayor cantidad de acciones”. El secretario de Comunicación agregó: “Lo que no hemos tenido es el valor de enjuiciarlo”.

Pero más allá de no llevarlo a tribunales, tampoco el gobierno de Pérez Molina hizo mayor esfuerzo para aclarar las publicaciones contra Baldetti, las cuales, asegura Cuevas, “son todas falsas”. Al ser consultada la vicepresidenta por algunas y algunos reporteros sobre lo dicho por Zamora, ella intentó explicar lo sucedido, afirmando que lo de él es un caso de odio contra las mujeres.

Para conocer las opiniones de Zamora sobre las acusaciones hechas en su contra en ese programa, Sala de Redacción solicitó una cita con él. La respuesta fue que estaba de viaje. Se pidió entonces una entrevista con el director del medio, el periodista Rodolfo Mobil, quien la concedió. Durante el breve intercambio, él solicitó que no se le grabara, pues sus palabras no podían ser consideradas como  declaraciones. No respondió las preguntas formuladas y dijo que estas debían hacerse de manera directa a Zamora.

Pruebas, pruebas…

No es la primera vez que Zamora es acusado de una especie de extorsión por funcionarios públicos. Durante el gobierno de Alfonso Portillo, altos funcionarios de gobierno lo sindicaron de hacer fuertes acusaciones contra esa administración, con el fin de presionarlos para que le dieran la concesión del Canal 5, ahora en usufructo por la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala (ALMG).

Con respecto a las publicaciones de elPeriódico específicamente sobre Roxana Baldetti, funcionarios de ese régimen opinan que “le está dando al presidente donde más le duele, porque, en nuestra experiencia, algo quiere”. Ente los antecedentes de una presunta ojeriza de Zamora hacia la vicepresidenta, allegados al Partido Patriota (PP) mencionan que parte de la molestia contra la funcionaria es que Pérez Molina habría hablado con Zamora sobre la posibilidad de nombrarlo candidato vicepresidencial, lo que al final no se produjo, porque encuestas demostraron que ella poseía niveles más altos de popularidad. Indican que Zamora habría reclamado el incumplimiento a Pérez Molina. Estas fuentes mencionan además que el periodista también se molestó porque no le fue adjudicada una licitación para producir textos escolares, al inicio de este gobierno (Zamora indicó, a su vez, que el presidente le ofreció dicha impresión a cambio de que no lo molestara).

Sin embargo, acusaciones van y vienen, y las únicas pruebas presentadas contra Zamora son los documentos contables del IGGS donde constan los desembolsos a elPeriódico, por un monto total de Q5,472,950.67, entre el 2010 y 2013. Según esos documentos, se canceló además a ese medio un monto por publicidad de Q1,080.00, durante el mismo periodo. Las publicaciones fueron hechas.

Estos documentos no constituyen, sin embargo, prueba de que Zamora incurriera en delitos, en todo caso, haría cómplice a su empresa del fraccionamiento para evadir requisitos legales, pero tomando en cuenta que la responsable principal sería la administración del IGSS durante el mencionado periodo.

Ha sido la experiencia de Sala de Redacción que cuando llegan nuevas autoridades al gobierno surgen las infidencias sobre pagos millonarios hechos en administraciones anteriores a empresarios de medios, editores y periodistas. Es toda una estructura, dicen, desde los pagos a los peces gordos, hasta la práctica más extendida por todos los ámbitos de la “fafa”, en cantidades mucho menores, a reporteros de calle. Pero cuando solicitamos las pruebas, siempre nos indican lo mismo: “Cuando salga del Gobierno”. Sin embargo, las pruebas nunca llegan, es común que nos digan que no hay registros. ¿Y entonces cómo se han enterado?, pensamos.

Ahora, incluso entidades internacionales se desligan del asunto. Consultado por Sala de Redacción sobre evidencias de corrupción en la prensa guatemalteca en sus pesquisas, Diego Álvarez, jefe de prensa de la Cicig, negó rotundamente que hubiera algún documento e investigaciones de dicha entidad al respecto. Incluso Carlos Castresana, ex jefe de esa comisión, prefirió no comentar al respecto, “por respeto a la ONU, a mis sucesores al frente de la Cicig, y otras varias razones”. ¿Es que lo mencionado antes por representantes de esa entidad y referido por la periodista Fernández nunca existió?

Ante la falta de pruebas, nos preguntamos: ¿Son realmente falsas las acusaciones de corrupción en la prensa guatemalteca y todo es primavera, o es que la situación es tan grave que no hay alguien que se atreva a enfrentarla, reafirmando con ello un sistema que dicen no tolerar? Lo que sí es cierto, es que el campo es tan minado, que meses atrás, el 13 de agosto, se buscó involucrar a Sala de Redacción en una campaña de desprestigio contra Zamora, mediante un falso correo electrónico de la revista, hecho denunciado al Ministerio Público.

En dos platos

A falta de acusaciones fundamentadas y de encausamientos legales, lo que hay es material para novelas de realismo mágico: un país donde recaen graves señalamientos de corrupción sobre un Presidente de la República, una vicepresidenta y un presidente de un reconocido medio de comunicación –por cierto, amado y reconocido por muchos, pero vilipendiado por otros– y, sin embargo, nada sucede, no hay demandas ni mucho menos escándalos mediáticos.

De ahí que en materia de combate de la corrupción de la prensa en Guatemala, solo podamos asumir dos posturas: o congratularnos porque todos son más bien rumores sin pruebas de una prensa corrupta, o llegar a la terrible conclusión de que sí existe un sistema corrupto, no solo tolerado sino incluso protegido por todos los actores, ya sea por miedo a enfrentar el statu quo o porque se benefician de una u otra manera.

8 Comentarios para “Prensa en Guatemala: ¿Limpia o corrupta?”

  1. Ernesto Sitamul

    Me quedo con “la terrible conclusión”,señalando que el fenómeno se extiende a la práctica periodística departamental y que además funcionan terceros actores o intermediarios, para que los meros involucrados (funcionarios y medios) estén protegidos, porque, efectivamente ambos se benefician de este sistema. El fenómeno extendido también nos recuerda cómo la fórmula de la “fafa”, en El Negocio de la Prensa, del recordado y querido Mario Carpio Nicolle, ahora ha sido superada con creces.

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  2. ADOLFO MEJIA

    La corrupcion en los medios es secreto a voces, yo agregaria que tambien se somatan el pecho en nombre de la libertad de exprecion y que son ellos los medios que denuncian actos de corrupcion de gobiernos de turno, pero tambien ellos contribuyen, la corrupcion se da en como ej. en algunas secciones de los medios, deportes, secciones economicas que son mas anuncios simulados que publicaciones de interes, y existe algo mas grave, son complices de la violencia que tanto atacan, porque cuando ay un acto vilento dentro o en parqueos de centros comerciales o asaltos y muertes a personas que salen de bancos nunca dicen el nombre del bando, que protegen al cuentabiente no sus intereses pyblicitarios SI entonces donde queda la solvencia, lo digno, vale mas las millonarias campañas publicitarias o paginas de anuncios que la vida de un guatemamalteco eso es corrupcion y conplicidad. por eso los medios electronicos estan cobrando fuerza porque ahi he visto algunas denuncias con nombre y apellido.

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  3. Jony Pineda

    Ahora logro explicar el fenómeno de que algunos ‘Diputados y Políticos en general’ resultan siendo los dueños de algunos periódicos, canales de TV y radioemisoras… Más aun, he visto a muchos periodistas participar en política de forma activa… En todos lados se cuecen habas, no cabe duda!!

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  4. Walter Figueroa

    Me extraña qe en esto no se mencione para nada a los medios aunados con albavisión que a saber de todos los compañeros periodistas hacen los que acá se le imputa al señor zamora, es mas me extraña que tampoco se menciones a prensa libre por la parcialidad a ciertos grupos elitistas de el país e incluso no se menciona a grupos como libertopoli y canal antigua. Esto para quien en realidad analiza le resta credibilidad a sala de redacción y lo pone al mismo nivel de a quien culpan. Quien en realidad sale perdiendo ante esto es el pueblo de Guatemala que sale engañado y los hermanos periodistas que deben vender su credibilidad ante todo esto.

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  5. Jolie Totò Ryzanek Voldan

    Mi aporte es:
    Hace años fungí como correctora del Diario de Centro América y entre las instrucciones que me dieron al momento de iniciar mis labores fue que “la política editorial del diario exigía que no dejásemos pasar ningún artículo en que se hablara mal del Gobierno y/o que dejara ‘mal parado’ a cualquier funcionario nacional o extranjero”.
    Durante los años que fungí como correctora recuerdo que los editores me pasaron algunos que tuve que regresárselos en cumplimiento de esta disposición, pero que alguien escribiera “lo conveniente”, por la causa que fuere, quedaba fuera de mi control.
    Considero que hay periodistas de todo nivel que escriben de esta manera. Que haya o no dinero para que así sea, es algo que queda en la conciencia de quien escribe, porque seguramente no habrá documentación alguna que lo compruebe.

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  6. Alejandro Berganza

    En cuanto se vea que se puede tomar acción jurídica seriamente contra Zamora, mucha gente se acercará a dar sus testimonios. El otro día me encontré con un tramitador de aduanas que había trabajado en aduanas. Cuando salió en la conversación el tema de las calumnias de Zamora contra mi hermano Inngmar Iten Rodríguez, el me contó que periodistas de elPeriodico llegaban regularmente amenazando con datos que publicarían en elPeriódico si no les pagaban una cantidad enorme de dinero. Me contó que si se negaban, publicaban cosas espantosas, y que volvían a llegar para decir que las publicarían otra vez si no les pagaban, y como no les pagaban, volvían a publicar las mismas noticias. Y así…. Esta persona nos dijo que no declararía contra Zamora, porque lo haría añicos desde las páginas de elPeriódico. En cuanto se vea que el sistema de justicia es más fuerte que Zamora, posiblemente cientos o miles de personas se acercarán a declarar sobre las prácticas criminales de elPeriódico y José Rubén Zamora Marroquín.

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