Captura de pantalla 2016-01-08 a la(s) 13.56.13

Publicado & archivado en Ojo del Editor.

Por Sala de Redacción

El 16 de diciembre algunas cuentas en redes sociales, desde particulares hasta la Policía Nacional Civil (PNC) y medios de comunicación, publicaron varias veces la fotografía y el video de un menor de edad supuestamente vinculado en la comisión de un hecho delictivo.

La Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia (PINA), decreto 27-2003, vigente, en el artículo 2 “considera niño o niña a toda persona desde su concepción hasta que cumple 13 años de edad”. Esta ley también “establece la garantía procesal para los menores de edad cuyos derechos hayan sido amenazados o violados”. Esto incluye la presunción de inocencia, como en el caso del menor de edad de 13 años capturado en las circunstancias descritas por las publicaciones del 16 diciembre pasado.

Medios de comunicación, periodistas, instituciones como la Policia y la ciudadanía en general deben respetar también el derecho a la privacidad y el principio de confidencialidad de la niñez y adolescencia en conflicto con la ley penal, tal como lo estipula la ley PINA en sus artículo 152 y 153, respectivamente: “En todo momento, debe respetarse la identidad y la imagen del adolescente”, contrario a lo que se publicó en la referida fecha.

Hace falta un diálogo entre las instancias involucradas, y del cual debería formar parte el órgano de divulgación y prensa de la PNC, así como los editores de los medios responables de publicar estos materiales, y personal de la Procuraduría de Derechos Humanos. Los medios de prensa por lo general reproducen fotografías o vídeos de capturas que publica la PNC, o particulares, por lo que la responsabilidad principal de vulnerar aún más la condición del adlescente capturado recae al menos en las autoridades. En segundo término, en los medios de comunicación.

No se trata de hacer una apología del delito, pero es reponsabilidad de los periodistas y sus editores no ser ni juez ni parte y hacer un tratamiento ético del material difundido, sin incurrir en la violación de la ley. Sea este menor responsable o no de los hechos de los cuales le acusa la policía (un ataque a un piloto de autobús), no es tarea de los medios reiterar el error de la PNC en mostrar su rostro al público. Se desconoce si fue falsamente acusado, o si fue amenazado de muerte para cometer el hecho, o si lo amenazaron con hacerle daño a su familia si no cometía este hecho delictivo. En julio pasado, un niño de 12 años fue lanzado del Puente Belice por rehusarse a matar a un piloto de bus. Falleció días después como consecuencia de los golpes que sufrió. Estos casos deben servir como una advertencia para que los periodistas tratemos estos casos con mayor sensibilidad hacia el menor en cuestión y sus familiares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *