Opinión
Comentarios a la nota “La importancia del periodismo departamental”
Comentarios a la nota La importancia del periodismo departamental, publicada por el colega Fredy Morales en Sala de Redacción el 15 de agosto de 2010.
Por Freddy Gálvez, periodista (*)

Freddy Gálvez
El “valor” del servicio que realiza todo periodista es incuantificable, aunque claro, es importantísimo, tal cual lo menciona Fredy Morales, que todos tengamos presente lo invaluable que es el privilegio de servir informando en una población/territorio específica. Sea para la “provincia”, lo rural, lo citadino, nacional, regional, internacional, en fin… independientemente de en cuál territorio cobertura informamos, es necesario ejercer nuestro trabajo como una vocación/profesión que al mismo tiempo nos represente también un plan/proyecto de vida sostenible.
Quienes conocemos la tarea de servir informando en provincia, somos los primeros que habríamos de tener presente que la provincia, en su estricto sentido, más allá de ser el “interior” del país es sobre todo “un territorio conquistado” (lat. provinciae) y eso nos desafía, pues resulta que hoy en pleno siglo XXI, el planeta entero es en alguna forma nuestra nueva provincia.
En el contexto de esta interesante nota publicada en Sala de Redacción, habría que mencionar que si esperamos a que sean los medios nacionales u de otra cobertura quienes atiendan eso de “valorarnos”… les aseguro que nos quedaremos esperando. Si optamos por ser periodistas de los que ejercen siendo empleados de X empresa de información (nacional o de otra índole) ps… “esos son otros cien pesos”… y cada quien cumpla con lo que se compromete o sencillamente encuentre (o diséñese) cada quien opciones que le resulten cada vez mejor. Esto tiene una lógica territorial, que se explicaría así:
La dinámica de un medio nacional está planteada para atender una lógica administrativa para lo nacional, o planteémoslo mejor así: ¿acaso un medio de cobertura departamental le daría prioridad a informar acontecimientos propios de una sola aldea o un solo barrio? R: Claro que no, pues su dinámica está “pensada” para incluir equilibradamente (se supone) lo que interesa en todo su territorio departamental, y no se va a detener informando sólo lo de alguna aldea, barrio o municipio en particular. De hacerlo así dejaría de ser departamental y tendría una lógica de cobertura específica distinta, una cobertura para ese territorio local de aldea o barrio (insisto, “cobertura específica”, ni reducida, ni más pequeña, ni más ni menos, sólo específica, diferente).
Entonces, hoy los periodistas (como todos) estamos en un territorio provinciano (conquistado) en el que estamos sujetos a los temores de siempre, temores que desde el periodismo necesitamos asumir, desafiar y superar. Por ejemplo: el temor de que nuestro servicio no es valorado, cuando en realidad el primero que lo valora es uno mismo, y por otro lado el temor de que deje de ser justamente remunerado y recompensado por los demás, y en ese sentido aseguro que además quienes mejor estiman (o valoran) nuestro trabajo son aquellos y aquellas que son los beneficiados directos e indirectos durante el ejercicio cotidiano de nuestro trabajo… ¿a “quiénes” servimos pues?
Opino que lograr que un periodista se sienta “valorado” y cuente con las remuneraciones, las prestaciones, que como en todo trabajo se tiene derecho, es un logro directamente proporcional al nivel de identificación que en su respectivo territorio cultivará cada periodista; pues lo que hace rentable este oficio del periodismo no son los salarios, prestaciones u honorarios con que se cuente, sino la habilidad de hacer de la pasión periodística un negocio legítimo, una “empresa” íntegra en su más estricto sentido, aun a pesar de todas las circunstancias adversas y las consecuencias alérgicas que eso significa cuando “tocamos” intereses obscuros.
En conclusión, la importancia del periodismo departamental es sumamente trascendental, y hoy, como siempre, esa importancia va amarrada al hecho de que quienes tomamos la bandera de informar con la verdad no dejemos que nada, ni nadie, someta este servicio tan noble y privilegiado. Sabidos estamos que en alguna manera somos más “vulnerables” en territorios de provincia, pero también es cierto que necesitamos asumir ese riesgo. De lo contrario, recítese el réquiem por el finado “periodismo” en provincia y en todos lados.






