A título personal

Una maestría en Comunicación suspendida

Iniciamos la Maestría en Comunicación para el Desarrollo en 2011, en la Escuela de Ciencias de la Comunicación en la Universidad San Carlos de Guatemala (ECC-Usac), como un proyecto que culminaría este año.

Por estudiantes de la maestría en Comunicación para el Desarrollo (*)

En febrero de este año el director de dicha unidad académica, Julio Moreno, de manera verbal, indicó que la Maestría –única en su naturaleza en Guatemala– se cerraba porque así lo indicaba la Rectoría, ya que generaba deuda en lugar de beneficio económico porque éramos solo cinco alumnas. Por lo anterior, solicitamos audiencia con él y las autoridades de la Escuela para encontrar una solución que beneficiara a las dos partes y así concluir el proceso formativo. En la reunión planteamos propuestas para culminar la maestría: A) realizar un proceso de autoformación en el cuarto y quinto semestres, y en el último aplicar los conocimientos en un trabajo de investigación. B) Gestionar tutorías ante los catedráticos, retribuyéndoles un costo simbólico recaudado por las estudiantes, siendo de Q500 c/u, pero si esto no fuera suficiente se elaboraría un contrato ad honorem donde se estipule que ofrecen su tiempo para poder terminar el estudio. Sin embargo, las autoridades de la ECC rechazaron todas, sin proponer ninguna otra solución más que desistiéramos.

En ningún momento, durante la inscripción a dicha Maestría, ni en los reingresos de trimestres pasados en el ciclo 2011, cuando ya éramos las cinco que somos ahora, se nos informó de esta situación, para preverla. A tal punto que se hizo efectivo el pago de la inscripción para este ciclo 2012 (Q1,031), desde el pasado enero.

Tenemos claro que la Maestría no resultó autofinancible, pero estas previsiones económicas debió realizarlas la ECC. Nosotras realizamos todos los pagos a tiempo y aprobamos los cursos. Esto, sin tomar en cuenta el tiempo invertido, sobre todo para dos compañeras que viven fuera de la capital y semanalmente viajaban esta.

El 8 de mayo las estudiantes interesadas nos apersonamos a la dirección de la ECC para obtener información y conversar con el director para conocer si existía algún avance en este proceso. Sin embargo, Julio Moreno, ignorando su calidad de autoridad universitaria, respondió con volumen alto y sumamente molesto, aduciendo que estaba cansado de la insistencia y que no tenía nada que decir al respecto.

Nosotras hemos manifestado y reiteramos nuestra buena voluntad a fin de encontrar la alternativa más adecuada que no afecte nuestro proceso formativo ni a la Usac, a través de comunicaciones escritas con la ECC, la Rectoría, el Consejo Superior Universitario y el Sistema de Estudios de Postgrado. Actualmente, estamos a la espera de que estas dos últimas instancias se pronuncien y nos den respuesta y audiencia, tal y como lo solicitáramos en una comunicación escrita del 28 de mayo de 2012.

Somos cinco profesionales que nos desenvolvemos en distintas áreas de la comunicación, interesadas en contribuir al desarrollo del país con nuestro conocimiento y expertis. Una es periodista, dos trabajan en ministerios gubernamentales, una en una ONG y otra en un organismo de cooperación internacional.

(*)

Claudia López, Aminta Montes, Gabriela Avila, Gabriela Melgar y María Estela Gómez

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2 comments
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  1. Que mal que las autoridades no estén buscando una solución, se notará que es un desinterés porque no fue creación suya. Yo sugeriría que lo den a conocer en toda la escuela a través de volantes, porque no es un problema solo de ustedes a futuro también sería un problema para quienes nos queremos especializar.

  2. A Julio Moreno lo conocimos allá por 1,997 dando sus clases de Cambio Social con su discurso “anti-neoliberal” y despotricando contra el capitalismo. Me sorprendió que un tipo que no demostró las mejores cualidades y un adecuado perfil, haya llegado a ser director de la Escuela de Ciencias de la Comunicación. El manejo del tema del cierre de esta maestría, demuestra su poco nivel profesional para preferir adherirse a supuestas órdenes de la rectoria y no beneficiar a sus “compañeras” (gastado término de izquierda) sancarlistas. ¿ Desde cuándo la San Carlos habla de eficiencia ?, ¿ cerrar una maestría por una cantidad pequeña de alumnado, cuando su funcionamiento es gracias a nuestros impuestos ?. Verdaderamente RIDÍCULO. Y las estudiantes tienen razón, malísima la planeación de la maestría al hacer que ellas paguen el pato de sus nefastas decisiones.

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