A título personal

La comunicación, ¿un derecho colectivo de los pueblos?

Por José Gómez, Maya Mam
Consejo del Pueblo Maya de Occidente

Recientemente el Consejo del pueblo Maya de Occidente, CPO y el Movimiento de Radios Comunitarias, organizaron el Segundo Encuentro denominado “El Oxlajuj B’aqtun es nuestro tiempo, el tiempo de los pueblos”.

Además de abordar a profundidad el significado y contenido del Oxlajuj B’aqtun, desde la visión de los abuelos, abuelas y pueblos, asi como el lanzamiento de una campaña radial y televisiva, sobre el significado del Oxlajuj B’aqtun, la Reconfiguración de nuestras Nacionalidades como pueblos, la Retoma de los Templos Sagrados y políticos (Saq Txotx – Zakulew, Gumarkaj e Iximché), así como una invitación para auto convocarnos los pueblos de Guatemala y de todo el mundo, para esta gran celebración del cambio de era maya. También se pudo conocer de cerca las tantas preocupaciones que tienen los y las comunicadoras de las radios comunitarias en Guatemala. Por un lado, la persecución y represión del que están siendo objeto de parte del Estado a través del Ministerio Publico y la policía, pues últimamente han sido secuestrados y decomisados varios equipos, las cuales han sido adquiridos con mucho esfuerzo por las comunidades y colectivos, cuyo único delito ha sido convertirse en ser la voz de los sin voz, la voz de las comunidades, quienes han servido de canal para trasladar información, promover la cultura, los derechos humanos.

Por aparte, sin tanta bulla, sin el más mínimo respeto y consulta a los pueblos, como lo establecen los estándares internacionales, recientemente el Congreso de la República de Guatemala, aprobó de urgencia nacional reformas a la Ley General de Telecomunicaciones, que a todas luces favorecen al monopolio y cadena de radios existentes en el país.

Entre otros beneficios, la nueva reforma otorga por 20 años una prórroga del usufructo a la telefonía móvil y a las frecuencias de televisión, también propone que al concluir el lapso se concedan 15 años más con una solicitud, sin pasar por un proceso de subasta, como se hacía hasta ahora. Con nombres y apellidos, dichas reformas fueron planteadas en febrero de 2011 por Efraín Asij Chile y Clemente Samines Chali de la bancada Libertad Democrática Renovada (Líder), se aprobaron en segunda lectura el 23 de noviembre de 2011. En diciembre de ese año la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) indicó que la ley no deja espacio para las televisiones y radios comunitarias.

Sin embargo, las radios comunitarias desde hace más de 10 años han venido planteando la necesidad de aprobar la Ley de Radios Comunitarias en beneficio de los pueblos, el congreso de la república se ha hecho de la vista gorda.

La pregunta obligada es ¿Congreso al servicio de quien o quienes, de la burguesía o del pueblo?

En 1995 se firmó el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas. En el apartado referido a los derechos culturales se establece el compromiso de promover ante el Congreso las reformas que sean necesarias para “facilitar frecuencias para proyectos indígenas y asegurar la observancia del principio de no discriminación en el uso de los medios de comunicación”, así como la derogación del ordenamiento jurídico de toda disposición que “obstaculice el derecho de los pueblos indígenas a disponer de medios de comunicación para el desarrollo de su identidad”.

La ley de telecomunicaciones, aprobada un año después de la firma de este Acuerdo, contradice su contenido y prácticamente lo invalida. Por esta razón, el Movimiento Nacional de Medios de Comunicación Comunitaria de Guatemala, que aglutina a unas 80 radioemisoras comunitarias presentaron una Inconstitucionalidad Parcial contra la Ley General de Telecomunicaciones que busca garantizar la igualdad en el acceso a las frecuencias.

En 2007, en México, se aprobó una legislación similar a la guatemalteca en materia de telecomunicaciones. Sin embargo, la Suprema Corte de Justicia mexicana invalidó entre otros artículos el relacionado con el tema de la subasta pública en razón de que, según esta ley, “el dinero es el único criterio para otorgar una concesión, lo que violenta la Carta Magna, ya que se asegura el acceso a los medios solo a los grupos más poderosos, y se fomenta la concentración en pocas manos de un bien público como lo es el espectro radioeléctrico”.

Los Acuerdos de Paz, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, suscritos, firmados y ratificados por Guatemala, obliga al Estado a que cumpla con estas normas, respete y promueva los derechos humanos y colectivos de los pueblos, a la vida, el territorio, la consulta libre, previa e informada, libre determinación y el Buen Vivir. De todo esto, el Estado no ha cumplido nada.

Surgen varias preguntas en nuestras mentes  ¿Es necesario seguir impulsando y luchando por una ley específica para que se reconozcan nuestras radios comunitarias?, ¿Por qué someterse ante el yugo del invasor que vino hace 520 años, si los pueblos mayas somos los legítimos dueños de estos territorios, que comprende suelo, subsuelo y cielo? O peor aún, que te traten como foráneo o mendigo en tu propia casa y territorio?

De ahí el título de este artículo, la Comunicación, un derecho colectivo de los pueblos?, Por supuesto que la respuesta es afirmativa – un sí-.

Como lo afirma un abuelo Mam “Con Ley o sin Ley en favor de las radios, las comunidades y pueblos ancestrales debemos fortalecer y fomentar a nuestras radios comunitarias, la licencia la deben dar los pueblos, porque esperar que el Estado Monista, racista y excluyente la dé… está difícil, la historia lo afirma”.

El Oxlajuj B’aqtun, es nuestro tiempo, el tiempo de los pueblos.

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