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	<title>Sala de Redacción &#187; Editorial</title>
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	<description>Revista especializada en periodismo</description>
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		<title>Javier Darío Restrepo responde a Sala de Redacción</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Apr 2010 16:16:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sala de Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>

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		<description><![CDATA[Javier Darío Restrepo, experto colombiano en ética, responde en el consultorio ético de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano a la pregunta planteada por Sala de Redacción:

<b>¿Es ético que un periodista acepte un cargo público y acepte responsabilidades para las que no está suficientemente preparado?</b>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://saladeredaccion.com/revista/wp-content/plugins/feed-statistics.php?url=aHR0cDovL3NhbGFkZXJlZGFjY2lvbi5jb20vcmV2aXN0YS93cC1jb250ZW50L3VwbG9hZHMvMjAxMC8wNC9KYXZpZXItRGFyw61vLVJlc3RyZXBvLmpwZw=="><img class="alignleft size-full wp-image-1060" style="border: 0pt none; margin: 0px 6px;" title="Javier Darío Restrepo" src="http://saladeredaccion.com/revista/wp-content/uploads/2010/04/Javier-Darío-Restrepo.jpg" alt="" width="97" height="80" /></a>Javier Darío Restrepo, experto colombiano en ética, responde en el consultorio ético de la FNPI a Sala de Redacción sobre la conveniencia de que un periodista acepte responsabilidades sociales para las que no está suficientemente preparado:</p>
<p><strong>¿Es ético que un periodista acepte un cargo público y acepte responsabilidades para las que no está suficientemente preparado?</strong></p>
<p>Cualquier ciudadano, sea periodista  o no, debe  aceptar solo las tareas y cargos por los que pueda responder.  Las leyes  piden acreditaciones profesionales entre los requisitos para   asumir  un cargo.</p>
<p>Pero antes de que lo impongan las leyes,  la  responsabilidad ética exige que quien desempeña una profesión  u oficio  esté en condiciones de hacer su trabajo con solvencia  técnica y humana.  De lo contrario, además de poner en peligro los  intereses de todos,  incurriría en falsedad y engaño.</p>
<p>En el caso concreto del periodista,  las incursiones  en la vida política, una tentación frecuente, pueden  ser vistas como  un indebido aprovechamiento de la imagen destacada ante  el público que  obtiene en el desempeño profesional. Así como es claro  que no puede  hacer uso para sus propios intereses de la información  privilegiada que  recibe, vg, sobre asuntos económicos, tampoco es debido  que este  acceso a la visibilidad política, sea aprovechado para fines   particulares.</p>
<p>Lo anterior no se puede afirmar de  modo absoluto,  sin embargo, cuando en respuesta al trabajo del periodista  con las  comunidades, estas lo postulan como su representante en un cargo   público que, según el conocimiento que él tiene de sus capacidades,   podría desempeñar con eficiencia.</p>
<p>Es común entre periodistas rechazar  estas  postulaciones con la idea de que la comunidad será mejor  servida desde  el trabajo periodístico, y no desde un transitorio y  cuestionado cargo  público.</p>
<p><strong>Documentación</strong>.</p>
<p>¿El periodismo es una profesión?  “Definitivamente  no” respondía Neil Hickey, editor de la revista  del Centro de Estudios  de Comunicación en la Escuela de Periodismo  de la Universidad de  Columbia, en Nueva York.</p>
<p>“El periodismo  es un llamado  sacerdotal , una  misión sagrada, una vocación a la que se llega por  amor” dice este  experimentado reportero en cuya hoja de vida constan  históricas  coberturas que van desde la guerra de Vietnam (1964-1975)  hasta la  primera invasión norteamericana a Irak (1991)</p>
<p>“En esta profesión si quieres ganar  dinero te  equivocaste. Si sueñas con una vida confortable es mejor  que vayas a  estudiar para abogado, médico, o administrador de empresas,”  aconseja  Hickey a los estudiantes que piden orientación sobre qué  carrera  elegir.</p>
<p>Cae la nueve sobre Nueva York. El  maestro sonríe,  medita. Mira hacia afuera, por la ventana desde donde  se ve un  monumento en memoria del expresidente Jefferson, uno de los  padres de  la nación norteamericana. Reflexiona: “hace más de 230  años Jefferson  dijo que no habrá una sociedad robusta sin una prensa  libre.”</p>
<p>Y ahí, tan incólume y resistente  como la estatua al  paso del tiempo y a los rigores del clima, están  periodistas como  Hickey quien asegura que aquello de ser periodista  es básicamente una  pasión. Y una obsesión.</p>
<p>Pasión y obsesión, no solamente por  escribir, por  tener mundo, por estar con la gente, sino por aportar  para que la  sociedad se consolide y se democracia sea más sólida.</p>
<p>Pero, sobre, todo, una curiosidad insaciable,  unas  ganas inmensas de averiguar todos los días lo que ocurre en el  planeta,  un deseo incansable de contribuir a que el ciudadano reflexione  sobre  la realidad y ejerza el derecho a un voto inteligente.</p>
<p>Pasión para luchar por una prensa  justa,  equilibrada, precisa.</p>
<p>Pasión para ayudar al público a timar  decisiones.</p>
<p><strong>Rubén Darío Buitrón</strong> y <strong>Fernando Astudillo</strong> en <em>Periodismo por dentro</em>. Intiyan, Cisepal, Quito 2005. Pp. 145  146.</p>
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		<title>Cambio de época</title>
		<link>http://saladeredaccion.com/revista/2009/10/cambio-de-epoca/</link>
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		<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 17:19:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sala de Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace ya seis años y medio, en abril de 2003, la revista Sala de Redacción surgió con el objetivo de convertirse en referente del periodismo guatemalteco, pero más que como un fiscalizador como un espacio para la discusión y el debate de temas inherentes a la actividad periodística, la cual debe ser incluyente y democrática. Cuatro fueron los resortes principales...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace seis años y medio, en abril de 2003, la revista <em>Sala de Redacción </em>surgió con el objetivo de convertirse en referente del periodismo guatemalteco, pero más que como un fiscalizador como un espacio para la discusión y el debate de temas inherentes a la actividad periodística, la cual debe ser incluyente y democrática.</p>
<p>Cuatro fueron los resortes principales: la comunicación limitada dentro del gremio, el ambiente negativo y no proclive a la organización, la falta de impulso a las luchas para mejorar las condiciones laborales en la prensa y que en las redacciones de los medios prevalecen las decisiones de los empresarios y no de los y las periodistas.</p>
<p>En nuestras páginas han encontrado espacio temas de limitada difusión en los grandes medios: acceso a la información, desarrollo humano, discriminación de sectores emergentes, racismo y representación de las mujeres y la niñez, entre otros.</p>
<p>Hoy, luego de 77 ediciones, abandonaremos el papel, no porque creamos que ya no sea un recurso adecuado para llegar hasta los lectores, sino porque nos obliga el mejor aprovechamiento de las nuevas tecnologías, con su inmediatez y bajos costos.</p>
<p>Eso no significa decirle adiós al proyecto, que está en Internet desde el 18 de abril de 2007. En realidad, sólo se trata de una transición hacia lo que todo mundo apunta en la actualidad: los espacios virtuales. Por ello hemos rediseñado nuestro sitio en la Web, para generar más acceso a la información que los y las periodistas necesitan, pero también para elevar el nivel de interacción de quienes nos leen.</p>
<p>En nuestro renovado espacio en la Red, <em><a href="http://saladeredaccion.com/revista/wp-content/plugins/feed-statistics.php?url=Li4vLi4v">http://saladeredaccion.com</a>,</em> quienes nos visiten no sólo podrán leer nuestros acostumbrados artículos, sino también descargar mensualmente nuestras ediciones en versión PDF, incluso desde la número 1. Asimismo, podrán tener acceso a una biblioteca virtual sobre periodismo y un directorio de periodistas, con lo cual se contribuye a resolver dos de las principales carencias en el gremio.</p>
<p>Se podrá encontrar también conexiones con otras páginas de interés. No importa si se comulga o no con nuestros planteamientos, lo más importante para la profesionalización del gremio es el debate y actualizar nuestros conocimientos.</p>
<p><em>Sala de Redacción</em> entra, entonces, en una nueva faceta, se incorpora de lleno en la era digital, con el mejor deseo de que juntos caminemos todos hacia un periodismo más profesional, con ese que coadyuve al crecimiento y desarrollo de nuestra sociedad. Pero eso sólo lo vamos a conseguir con el concurso de todos, con el debate civilizado de nuestras ideas y el convencimiento pleno de que una sociedad bien informada es una sociedad con mayor posibilidades de cambiar, crecer y desarrollarse.</p>
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		<title>Sobre femicidio y cobertura mediática</title>
		<link>http://saladeredaccion.com/revista/2009/09/sobre-femicidio-y-cobertura-mediatica/</link>
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		<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 16:44:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sala de Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>

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		<description><![CDATA[El femicidio, como continuum de violencia que culmina generalmente en la muerte violenta, es un delito basado en la consideración de que las mujeres son seres inferiores cuyas vidas son propiedad privada de los hombres. Mensajes como “la maté porque era mía” o “porque me era infiel” están fundamentados en ese imaginario y lo refuerzan cotidianamente...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El miércoles 26 de agosto dos medios impresos dieron cobertura al hallazgo del cadáver de una mujer, cuya muerte, indicaba el asesino en una nota, se produjo “por haber sido infiel”. Al intento de justificación del agresor parecía sumarse el de la cobertura mediática, ya que en el contenido noticioso no se ponía en cuestión ni el hecho ni el mensaje dejado junto al cadáver. Leído así, la mujer aparece ante quien lee la información como “culpable”.</p>
<p>En Guatemala, las cifras oficiales establecen que en 2009 se han producido más de 530 muertes violentas de mujeres, muchas de ellas, asesinadas por sus maridos, novios y/o ex maridos quienes entienden que el asesinato es una acción legítima al ver cuestionados los pilares sobre los que la sociedad construyó la masculinidad. Es decir, en una relación de dominio hacia las mujeres y de subordinación por parte de ellas.</p>
<p>El femicidio, como continuum de violencia que culmina generalmente en la muerte violenta, es un delito basado en la consideración de que las mujeres son seres inferiores cuyas vidas son propiedad privada de los hombres. Mensajes como “la maté porque era mía” o “porque me era infiel” están fundamentados en ese imaginario y lo refuerzan cotidianamente.</p>
<p>Eso explica, además, la saña que evidencian los cadáveres: violación, mutilación y desmembramiento son las evidencias concretas del desprecio y odio que, más allá del hecho concreto de la muerte, los agresores quieren dejar como mensaje explícito hacia las demás. En ese sentido, entonces, estas muertes violentas funcionan como mecanismo de control hacia las mujeres.</p>
<p>Por todo esto, si bien es cierto que los medios han cumplido un importante rol en cuanto a hacer visible un problema que durante siglos apareció como “privado”, también hay que decir que el tratamiento informativo ha sido cuestionable por ser sensacionalista y por no contribuir al debate social profundo de la problemática.</p>
<p>El peso en agenda de este tipo de enfoques y coberturas, más que problematizar el fenómeno y contribuir a la exigencia pública del derecho a la vida produce un efecto adormecedor de conciencias que naturaliza el femicidio. Es importante comenzar a erradicar los estereotipos y prejuicios del imaginario colectivo de forma tal que no impacten en el ejercicio profesional y mejore la calidad de las piezas informativas.</p>
<p>No se trata de ser políticamente correctos y “enfocar” correctamente una nota, sino de una tarea general que permita analizar, investigar, equilibrar las fuentes, evitar los lugares comunes, las generalizaciones, el sensacionalismo y la sobredimensión del dramatismo. Reconocer la dignidad de las muertas en Guatemala por medio de coberturas serias y responsables no sólo fomenta un mejor periodismo, sino que promueve importantes cambios sociales.</p>
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		<title>Falta de contextualización y sesgo</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 15:29:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sala de Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>

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		<description><![CDATA[El jueves 16 de julio, en la sección Nacionales, página 8, el matutino elPeriódico publicó una pieza noticiosa, sin firma, titulada “Métodos radicales contra la explotación de recursos”. En dicha nota, ilustrada con un camión en llamas, son utilizados términos y conceptos como “métodos radicales” y documento “extremista”, “con lineamientos similares a los de la guerra popular prolongada”, para referirse al Manual de Resistencia Ecologista, editado por el colectivo Madre Selva. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El jueves 16 de julio, en la sección Nacionales, página 8, el matutino <em>elPeriódico</em> publicó una pieza noticiosa, sin firma, titulada “Métodos radicales contra la explotación de recursos”. En dicha nota, ilustrada con un camión en llamas, son utilizados términos y conceptos como “métodos radicales” y documento “extremista”, “con lineamientos similares a los de la guerra popular prolongada”, para referirse al <em>Manual de Resistencia Ecologista</em>, editado por el colectivo Madre Selva. Esta ilustración es colocada, aunque en la misma pieza noticiosa son registradas declaraciones de Ronaldo Cárdenas, representante de Madre Selva, en el sentido de que “el pueblo tiene la opción de resistirse pacíficamente y en forma legal a las actividades que van en contra de sus derechos”.</p>
<p>En comunicación directa con <em>Sala de Redacción</em>, dirigentes del Colectivo expresaron su molestia por el sesgo de la noticia y por la falta de ética del reportero que la elaboró, quien, aseguran, se identificó como columnista del diario <em>La Hora</em>, algo que deberá aclararles el periodista. Además, indicaron que los fragmentos del documento resaltados por el medio han sido descartados de la segunda versión del Manual, la que es distribuida actualmente.</p>
<p>Recordamos a periodistas y medios que la quema de dicho vehículo se produjo en 2005, en medio de la represión violenta, por parte del Ejército y la Policía, de una manifestación de campesinos en Cuatro Caminos, Sololá, que se oponían a las operaciones de la empresa minera Montana. Uno de ellos fue asesinado, en tanto otros cinco dirigentes comunitarios, algunos de quienes ni siquiera se encontraban en el lugar, fueron encausados legalmente por el gobernador. Una de éstas fue la alcaldesa indígena sololateca, Dominga Vásquez, quien en atención a la voluntad de las y los comunitarios no concedió el permiso para el paso de un cilindro de la minera por Los Encuentros. Ella  y dos dirigentes más denunciaron posteriormente amenazas de muerte e intimidaciones, un registro de las cuales fue presentado en Ginebra, en abril de 2005, por la Unidad de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos.</p>
<p>En agosto de 2008 fue presentada en el Tribuna l Latinoamericano del Agua, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, una denuncia contra la minera, el Estado de Guatemala y específicamente contra el ministro de Medio Ambiente, Luis Ferraté. En esta denuncia, firmada por varios alcaldes, asociaciones y comunidades mayas, así como por la Academia de las Lenguas Mayas de Guatemala, se indica que la presencia de la minera había afectado entonces a 12 comunidades, significado el agotamiento de seis pozos de agua, el derrumbe de viviendas por vibraciones, la posible contaminación del agua, el irrespeto a convenios internacionales, así como persecución e intimidación de las y los comuneros.</p>
<p>Sin esta otra visión de la realidad, el artículo parece, en efecto, no sólo incompleto, sino sesgado, lo cual nos lleva a la reflexión sobre la importancia de contextualizar debidamente las informaciones publicadas.</p>
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		<title>Gripe A: Qué pasa fuera de la capital</title>
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		<pubDate>Wed, 05 Aug 2009 19:44:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sala de Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[El ojo del editor]]></category>

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		<description><![CDATA[Durante estos últimos días, medios impresos como Prensa Libre han brindado a sus públicos páginas y páginas de información sobre la gripe A (H1N1), declarada como la primera pandemia del siglo XXI. Es importante que los medios de comunicación divulguen el quehacer estatal e informen sobre el virus y la enfermedad, pero hacer sólo eso resulta insuficiente...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Durante estos últimos días, medios impresos como Prensa Libre han brindado a sus públicos páginas y páginas de información sobre la gripe A (H1N1), declarada como la primera pandemia del siglo XXI. Es importante que los medios de comunicación divulguen el quehacer estatal e informen sobre el virus y la enfermedad, pero hacer sólo eso resulta insuficiente.</p>
<p>Por ejemplo, muchos funcionarios gubernamentales y extranjeros han expresado por medio de la prensa guatemalteca que no hay razones entrar en pánico. Sin embargo, la verdad es que sí existen motivos para pensar que tal vez el Estado guatemalteco no está preparado para atender casos de poblaciones vulnerables.</p>
<p>Hace unos días, como equipo de Sala de Redacción, tuvimos la oportunidad de compartir con un grupo de mujeres de origen <em>ch&#8217;orti</em>&#8216; que habitan una región de Chiquimula, donde miles de personas aún denuncian ser víctimas de la desprotección estatal, allí donde se mantienen los índices de muertes de niños por enfermedades gastrointestinales. Una de ellas denunció a los colegas chiquimultecos que su pequeño había muerto de diarrea en sus brazos, pues los médicos del hospital público nunca le prestaron atención.</p>
<p>La mujer llevaba en brazos a otra menor, cubierta de cicatrices de varicela, a quien trataba con medicina natural, pues, según indicó, no quería correr de nuevo riesgos. Las otras mujeres comentaron los problemas que han tenido con las cosechas y que, en gran medida, por eso este año no verán aliviada su situación de pobreza. Ante este panorama, provoca pavor pensar qué pasará cuando el virus llegue hasta estos poblados.</p>
<p>La prensa puede cumplir un papel muy importante al visibilizar a los grupos de riesgo cuando dé cobertura a casos de epidemias o pandemias, pero para eso es necesario que investigue y salga de la comodidad que supone únicamente reproducir lo que dicen al respecto las fuentes estatales u otros actores capitalinos.</p>
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