La maternidad en los medios
Como comunicadora, me llama la atención el tratamiento de las fechas emblemáticas en los medios de comunicación. El Día de la Madre no escapa a mi curiosidad, pues está relacionado con los roles de género asignados a las mujeres.
Por Olga Villalta, periodista feminista
Recuerdo que desde el proyecto Mujer y Medios (2006-07) elaboramos una monografía dedicada a los días de la madre y del padre. En esa ocasión decíamos que las notas analizadas reflejaban las concepciones tradicionales por parte de las/os reporteros/os acerca de la maternidad y paternidad. Constatamos que por parte de quienes hacen la noticia había poco esfuerzo por brindarnos nuevos enfoques.
Para el análisis partíamos de la premisa que la paternidad y maternidad son instituciones socio-culturales que se van transformando a lo largo del tiempo. Hoy contamos con un marco de derechos humanos que nos permite construir relaciones de género más equitativas entre hombres y mujeres. Por lo tanto, quienes tenemos como oficio la comunicación podemos aportar nuevas visiones.
El mundo ha cambiado y podemos notar que apenas hace cien años nuestras bisabuelas no concebían salir a trabajar en el espacio público. Trabajaban desde la casa, lo que les permitía cumplir con el mandato de género como principales cuidadoras de las/os hijas/os. Mientras las/os vigilaban, elaboraban dulces, conservas, montaban pequeñas tiendas, vendían frutas en la puerta de sus casas o hacían costuras para el vecindario.
Sin embargo, hoy las mujeres madres —sean solteras o con pareja— tienen que salir a trabajar, pues se han erigido como proveedoras de bienes económicos al hogar. Sus roles han cambiado, pero los mandatos culturales siguen pesando sobre ellas.
Respecto del día dedicado a celebrar la maternidad, la mayoría de instituciones lo utilizan para emitir comunicados en los cuales se magnifica el cumplimiento, por parte de las mujeres madres, de la crianza de manera “amorosa, incondicional”. Se les reconoce que al olvidarse de sí mismas y poner en primer lugar a las/os hijos, ellas adquieren más valor simbólico. Es decir, el mensaje hacia las mujeres es que su vida debe girar siempre en función de otros seres humanos, nunca para sí mismas.
Veamos algunos ejemplos. El mensaje del Gobierno de la República dice: “Tú que luchas sin descanso por el bienestar de tu familia, tú que eres fuente inagotable de amor, comprensión y apoyo para los tuyos”. Mensajes de este tipo no ayudan a que las mujeres madres reconozcan que ese modelo de maternidad agota y que ellas merecen descansar y darse tiempo para sí mismas. Otro mensaje gubernamental insiste en “Nunca olvidemos que ser madre, es sinónimo de vida, amor, entrega y sacrificio”. No faltó un partido político que envió un mensaje confuso y ambiguo de autor anónimo. Y no se quedaron atrás las/os columnistas que aprovecharon su espacio para alabar a sus progenitoras.
Como corolario, es preciso indicar que la reflexión sobre la maternidad es un tema que todavía las activistas por los derechos de las humanas tenemos pendiente. Muchas de nosotras oscilamos entre querer cumplir con los roles tradicionales y también con los modernos y eso nos agota. Además, de que es imposible.







