Niñez y juventud: Medios y prevención de la violencia

Durante junio de 2011 periodistas de Quetzaltenango y la capital participaron en talleres denominados “El rol de la prensa en la
prevención de la violencia juvenil”. En dichos espacios, las y los periodistas tuvieron la oportunidad de encontrarse con
funcionarios de organismos internacionales y organizaciones locales, cuyos representantes les trasladaron información relacionada con el tema.
Christina Papadopoulou, representante en Guatemala de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas en Derechos Humanos (OACNUDH), explicó los marcos internacionales sobre protección a la niñez y la juventud. A su vez, Juan Quiñonez, representantes de la Unicef conversaron con las y los periodistas sobre las Directrices de las Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia juvenil (Directrices de RIAD).
Otra de las charlas de actualización fue la dirigida por Zoel Franco, del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala, sobre las Deficiencias del sistema penal juvenil en Guatemala, las políticas de Estado y los desafíos. Por su lado, La Agencia de Noticias A favor de la Niñez y la Adolescencia (La Nana), expuso los resultados de su análisis de cobertura sobre muertes violentas de niñas, niños y adolescentes, que evidencia no sólo el elevado número de casos, sino el tratamiento de las piezas informativas.
En sus comentarios, las y los periodistas participantes expusieron los problemas que enfrentan para las coberturas, pero además manifestaron su voluntad de abordar de mejor manera esta problemática. Con el fin de brindar algunos insumos a las y los lectores de Sala de Redacción, realizamos algunas puntualizaciones.
El rol preventivo
Destacamos, en primer lugar, que las y los asistentes reconocieron desde el principio que sí hay un rol de la prensa. Por un lado, los medios pueden agendar y contribuir de esta manera a que dicha problemática sea discutida socialmente. Por otro lado, pueden realizar enfoques más pertinentes. La pregunta entonces es: ¿cómo cumple la prensa ese rol, de manera efectiva?
Cabría destacar que puede cumplirse desde varios ámbitos, el primero de éstos, la prevención. Difundir e investigar el papel del Estado en la aplicación de programas como el de Educar con ternura o de prevención de la violencia en centros educativos permite a los públicos de los medios conocer la existencia de soluciones no represivas, pero también evaluar cómo el ente estatal se comporta ante los compromisos internacionales, por ejemplo.
Otros materiales a trabajar en este campo son las entrevistas con orientadores, psicólogos, sociólogos, representantes estatales y de organizaciones sociales, que hayan trabajado propuesta en materia de prevención. Recoger especialmente la visión de los grupos de jóvenes que trabajen sobre la problemática es muy recomendable.
Además, es importante hacer notar que hay muchas situaciones que generan riesgo y violencia hacia la niñez y la juventud, las cuales deben ser atendidas por el Estado y los distintos grupos sociales. Las peores formas de trabajo infantil, el abandono las drogas, el narcotráfico, el armamentismo y las pandillas juveniles son sólo algunas.
El rol informativo
La prensa posee también la función de informar a la sociedad sobre lo que acontece de manera cotidiana, hablamos acá de los casos puntuales. El monitoreo de La Nana revela que las y los periodistas sí cumplen su misión de informar sobre estos casos de muertes violentas, los que a veces son poco meditados son los enfoques noticiosos.
Se brinda mucha más atención a niños y jóvenes cuando son victimarios, pero no se habla de las razones que los han conducido a esto. También se observa que se colocan sus fotografías, nombres y hasta direcciones, irrespetando lo establecido constitucionalmente para su protección e incluso atrayéndoles riesgos. Asimismo, que se impulsan de manera evidente estereotipos perjudiciales a las y los jóvenes.
En las noticias sobre sucesos, niñas, niños y jóvenes se convierten en números rojos, sin que se conozcan sus historias y las circunstancias que llevaron a sus muertes. Pero además, sin que se haga notar que sus casos son los síntomas de una enfermedad social. Usar enfoques noticiosos que partan de los Derechos Humanos, en estos casos de la negación del Derecho a la Vida, nos conduce automáticamente a la interpelación de los responsables de garantizarlo: el Estado, en primer lugar, sus tutores legales, en segundo.
Actualmente, en las coberturas noticiosas se culpabiliza mucho a las víctimas, ya sea por su pertenencia a pandillas o por sus acciones arriesgadas, nuca se arroja responsabilidad o se interpela a las y los encargados de garantizar el desarrollo de estas personas en etapa de formación. Es importante también llevar el enfoque de Derechos individuales hasta Derechos colectivos, con el fin de reflejar cómo la problemática impacta el desarrollo social de manera negativa.
El rol analítico
Como ha sido reconocido por las y los participantes en los talleres, la prensa cumple también una función formativa. En este sentido, son importantes el análisis y la investigación. Son importantes la contextualización de los hechos y la incorporación de otras fuentes más allá de la Policía o los bomberos, sobre todo si estas fuentes proponen soluciones.
Asimismo, es importante utilizar otros géneros periodísticos, más allá de la noticia simple. Como este último género ha sido diseñado especialmente para contar una información de la manera más completa en el menor tiempo o espacio posible, hay pocas oportunidades de profundizar, a menos de que se hagan entregas seriadas. La crónica, el reportaje, la entrevista e incluso el artículo son géneros que permiten trasladar más investigación y análisis.
Ciertamente por los sistemas de producción informativa en Guatemala, las y los periodistas poseen en general poco tiempo para investigar; por tanto, es necesario planificar y sacarle raja a las horas para cumplir con esa vocación de informar sobre problemáticas que requieren de atención social urgente. Al final, las y los periodistas somos ciudadanas y ciudadanos de un país, interesados en un desarrollo social que se sostenga y que nos alcance a todas y todos.






