Las prioridades informativas del Gobierno
Como ya se ha vuelto tradición en Guatemala cuando ocurre cambio de Gobierno, en las dependencias oficiales se modifican las prioridades. Por eso no sorprende que en la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencial (SCSP) vaya a haber borrón y cuenta nueva, pues su recién estrenado responsable, Francisco Cuevas Gallardo—antiguo corresponsal de Televisa y exviceministro del Interior—, fue enfático con Sala de Redacción: “Solo va a quedar el nombre”.
En su afán de “reinventar”, el nuevo funcionario pretende especializar la SCSP en TV, crear una red de corresponsales en los departamentos y establecer nuevas formas de informar a la población migrante en Estados Unidos, entre otras acciones. En sus palabras, su objetivo es “informar y no hacer propaganda” de lo que ocurra durante la gestión presidencial de Otto Pérez Molina, además de impulsar una política informativa de puertas abiertas.
De sus declaraciones se desprende también que se modificará el rol coordinador de los medios oficiales que durante el gobierno anterior tuvo la SCSP. Por lo tanto, no se descarta que la conducción del Diario de Centro América y de la TGW regrese a los ministerios de Gobernación y Comunicaciones, respectivamente, de los que dependen administrativa y legalmente. La Agencia Guatemalteca de Noticias, con apenas 15 meses de vida, pareciera estar destinada a desaparecer.
Además, de esos planes, Cuevas debería considerar iniciar el cabildeo para confeccionar una Ley de Medios Públicos —una deuda del anterior Gobierno— que modifique los procesos en que se designa a quienes dirigen esos espacios estatales, la forma en que se les asigna presupuesto, la definición de sus contenidos y la participación de las audiencias, como ocurre en Argentina, Chile, Estados Unidos o el Reino Unido, por ejemplo. Serían pasos adecuados para institucionalizar procesos y evitar que cada cuatro años se modifiquen en función del nuevo partido gobernante, como ha ocurrido en Guatemala desde 1986.
Asimismo, Cuevas tiene en sus manos la responsabilidad de impulsar nuevas formas de contratación en la Secretaría de Comunicación y en los medios oficiales, en donde un pequeño porcentaje son plazas fijas y con bajas remuneraciones; y la mayoría, temporales y con honorarios que algunas veces son fijados de manera arbitraria. El Estado debe garantizarles estabilidad laboral a los/as comunicadores/as que deseen hacer carrera en las dependencias oficiales.
“La nueva administración de gobierno sustenta su plan en resultados, transparencia y manejo eficiente de los recursos”, enfatiza el nuevo secretario. Ahora queda esperar a que cumpla su primer trimestre en el cargo para comenzar a ver los primeros resultados, como él mismo ha ofrecido.






