Nuevas aproximaciones teóricas de la comunicación en un entorno posmoderno (fragmento)
(…) Si bien es cierto que la cultura del espectáculo, el imperio de las imágenes y el predominio de la televisión son rasgos dominantes desde que se inició la sociedad de masas y los viejos medios adquirieron carta de soberanía, no se puede negar que a partir de la mitad de los años ochenta ese proceso se ha acelerado hasta dimensiones no imaginadas, pero a ello se suman unas nuevas realidades relacionadas con el alto uso de las computadoras, los teléfonos móviles, a través de los cuales se pueden establecer diversos procesos de información, comunicación y conocimiento no contemplados en las teorías tradicionales de la comunicación social.
Se introducen cambios en las formas de sentir, pensar e incluso en las formas de concebir el cuerpo, lo táctil y lo humano (Koval, 2011), inducidos en parte por una racionalidad tecnológica digital, no mecánica, que al mezclarse con los medios tradicionales, hacen posibles otras experimentaciones virtuales, multimedia, que mediante las redes establecen diversas significaciones con lo real y procesos de mediación totalmente novedosos (Pineda, 2010).
Las tecnologías de la información y la comunicación como tecnologías blandas, tecnologías del alma, según Sfez (1995:346) o tecnologías de la imagen, plantean grandes interrogantes sobre la función de la “máquinas” en las sociedades contemporáneas. Unas máquinas que hacen posibles intercambios simbólicos con otros en un tiempo y un espacio no lineal, no geográfico, sino virtual, reticular, global, que han revertido los lenguajes, las palabras y los roles de los sujetos dialogantes, y que han introducido elementos de mayor desorden, caos e incertidumbres que las máquinas exactas de la sociedad industrial.
En suma, las tecnologías digitales han supuesto cambios fundamentales en las formas de escritura lineal y analítica de la palabra impresa, con sus modalidades del hipertexto, el multimedia, la virtualidad y la redes, y con ello están contribuyendo a la conformación de un nuevo tipo de pensamiento, denominado por Piscitelli (2002:39), el pensamiento sintético, no tan racional, más intuitivo, abierto y lleno de posibilidades. Lo cual ha conducido a este autor a plantear la necesidad de comenzar a pensar en una epistemología de la red Internet y de las interfaces que permiten las tecnologías de la información y la comunicación, en las mediaciones que hacen posible entre los sujetos hablantes.
Migdalia Pineda, Dra. en Ciencias de la Comunicación, investigadora y profesora universitaria, Venezuela.






